En algún momento después del Ragnarök, Kratos recibe una invitación anónima a Valhalla. Él y Mimir viajan hasta el último resto de Asgard y posteriormente fuerza su camino de la entrada al Valhalla. Todo el equipamiento de Kratos y sus poderes mágicos desaparecieron; provocando mayores posibilidades que Kratos muera. Luego de pulsar "Iniciar último punto de control", Kratos y Mimir despiertan cerca de la entrada al Valhalla, siendo enterados por Freya y las doncellas escuderas (Sigrún, Gunnr y Eir), regañándose a él y a Mimir por romper las reglas del Valhalla sin avisar, pero dejándolo entrar. Antes de llegar al Valhalla, Freya, ahora Reina de los Reinos, invitó a Kratos a unirse a su consejo como el nuevo dios nórdico de la guerra, pero él se negó, reacio a ejercer ese poder nuevamente después de abusar de él durante su estancia en Grecia.
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Después de abrirse camino a través del Valhalla, Týr se acerca a Kratos y se revela que fue él quien le envió la invitación. Mientras los dos entrenan, Týr convence a Kratos para que se abra y enfrente su pasado, pero la angustia de Kratos le impide hacerlo. Týr revela que Kratos debe usar Valhalla para dominarse a sí mismo y aceptar quién solía ser. Luego, Kratos atraviesa más pruebas dentro de Valhalla, enfrentándose a manifestaciones de enemigos del pasado, como Modi y Magni, así como a apariciones del jefe ilusorio de Helios. Un intento salió mal y Sigrun viola las reglas de Valhalla para salvar a Kratos y Mímir de una muerte definitiva, debilitando así su conexión con la tierra. Después de varias sesiones de entrenamiento más, Týr ayuda a Kratos a enfrentar una manifestación de su yo más joven para superar sus miedos y su odio hacia sí mismo. Kratos concluye que aunque su yo más joven era furioso y cruel, también se sacrificó para devolver el poder de la esperanza a la humanidad, demostrando que siempre había algo bueno en él. Al darse cuenta de la diferencia entre servir a los demás y ser útil, Kratos hace las paces consigo mismo y acepta unirse al consejo de Freya como un dios de la esperanza.
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